jueves, 18 de octubre de 2018

Un ratito con María Hesse (y con David Bowie...)




     Soy una como una agenda despistada para todo lo que significan eventos a mi alrededor. Afortunadamente, siempre cuento con buenos “avisadores” que me ponen al día, y en esta ocasión fue mi hermana María quien me dio el toque. Como buena artista que es, especializada en dibujo, lleva tiempo siguiendo de cerca la obra de su tocaya María Hesse, la cual se ha hecho muy popular en los últimos meses gracias a su aportación a unas biografías muy curiosas: las de Frida Kahlo y David Bowie. Fue otra hermana mía, Rocío, la que me regaló el libro de Bowie a principios de verano, gracias al cual descubrí los alucinantes dibujos de María Hesse. 
     En estas biografías, la sevillana aporta sus mejores dotes como dibujante, ilustrando con sus vistosas acuarelas el texto que, con una narrativa muy imaginativa, va desgranando la vida de los mencionados artistas. En el caso de David Bowie, al ser buen conocedor de su obra, disfruté mucho con los dibujos, pues fui encontrando alucinantes recreaciones de los momentos más significativos de su vida y obra con caracterizaciones especialmente acertadas (teniendo en cuenta además la enorme variante de looks que el artista nos ha regalado en su dilatada carrera).





    Precisamente haciendo alarde del gran despliegue sonoro (sound) y visual (vision) de Bowie, María está realizando una tourneé por toda España, acompañada del cantante Miguel Rivera. Así, en determinados lugares tiene lugar un discreto pero acogedor concierto en el que Miguel interpreta temas de David Bowie mientras María, en el escenario, va desgranando su genialidad mediante retazos de color....  Y fue uno de estos fragmentos el que me envió mi hermana para avisarme de su paso por Granada, esta vez en una discreta visita, al acercarse a la tienda Material Revolution para firmar libros a sus lectores.



     Sin apenas 20 minutos de margen, avisé a mi mujer para poder recogerla y acercarnos al evento. Y así fue. Solícita y con su eterna sonrisa me acompañó encantada, y tras los largos minutos de caos circulatorio, llegamos al lugar.

Manolo dj, como siempre, muy bien acompañado.

     MATERIAL REVOLUTION


     Al llegar nos sorprendió una bonita tienda de regalos especializada. No conocíamos el local, y nos encantó la disposición de los distintos objetos que tiene en venta, entre los que figuran los libros ilustrados por María. Al margen del atractivo nombre, he de decir que la decoración, la graciosa escalera que sube al altillo, y el buen ambiente al que contribuían los clientes y simpatizantes, generaban un ambiente acogedor y distendido. Todo ello aderezado con el buen trato y simpatía de los dueños y empleados de este vistoso local (ver web aquí).

     Mientras esperábamos la rigurosa cola para charlar con María, me percaté del dibujo que ella debió realizar en los minutos previos a nuestra llegada, una bella muestra de su arte focalizada en un Bowie flirteando con la muerte... un buen aperitivo a la espera de nuestro turno...


      Por fin, a los varios minutos, llegó el turno, y María amablemente nos regaló su firma y un dibujito tan encantador como icónico.


      En fin, un breve encuentro pero que dejó un recuerdo muy agradable. Gracias María, y recuerda... no estaría nada mal una obra parecida a esta sobre otro grande que se nos ha ido: Prince; te aseguro que su vida ha dejado tantas imágenes impactantes como dejó el mismo Bowie (imágenes que pueden ser fuente inagotable de inspiración para tus acuarelas). Y si necesitas a un guionista para la biografía novelada, cuenta conmigo...
    



       Besos.

jueves, 4 de octubre de 2018

Homenaje Prince-Bowie

     
(c) Maria BE
     
     Esta es una de las entradas que se quedaron pendientes de elaborar en el ajetreado (y magnífico, al menos para mí) 2017. Se trata del esperado homenaje a mis grandes héroes musicales: Prince y David Bowie.
      Era una cuestión personal, con rictus serio por lo trágico de ambas pérdidas, pero también, por qué no decirlo, con el aliciente de poder hacer una celebración de amigos abierta al público. Tampoco me olvido, claro está, de la ilusión de volver a "ejercer" de dj, una de mis aficiones favoritas y a la que pude volver (aunque de otra manera), después de 25 años...


LA IDEA

     Ya teníamos un precedente el aquel homenaje espontáneo que hicimos los amigos tras la muerte de Bowie (ver aquí). A los pocos meses llegó el deceso de Prince y pensé en hacer un homenaje a ambos, pero esta vez en algún pub. De modo que el trabajo comenzó a prepararse  desde el verano de 2016, tan cercano a la muerte de estos genios que, obligadamente, me deparó muchas horas de escucha de la obra de cada uno de ellos. Una vez acordado el lugar con el amigo Carlos Huertas, ya sólo era cuestión de organizar el cómo y el cuándo...


     Respecto al "cuándo", no era algo que dependiese de mi, sino de Carlos, pues nos iba a ceder una sala de su magnífico local Pub Continental, en Granada, por lo que era él quien tenía que poner fecha. En cuanto al cómo, tras recordar fugazmente mis antiguas sesiones de dj con mesa de mezclas de vinilos, inmediatamente pensé en la opción habitual hoy en día, pues el formato digital es lo que todos ya llevamos encima y las opciones de mezcladores para soportes ios es gratuíta y funciona muy bien. De modo que en una bonita terraza de Salobreña, destino de vacaciones veraniegas, comencé a preparar la lista de temas, auténtico caballo de batalla de este asunto.


LA SELECCIÓN DE TEMAS

     Nos encontramos con una situación en la que debemos homenajear a dos artistas que, si bien han compartido la misma época (especialmente los años 80 y 90), son sin embargo muy diferentes, y sus aportaciones musicales han transcurrido generalmente por senderos muy distintos. Además, en un evento semejante, lógicamente ha de contentarse a los fans de ambos, y ha de alternarse el sonido de los temas de Prince con los de Bowie, Decidí entonces utilizar una fórmula que consistía en pinchar 3 temas de uno y a continuación 3 del otro, y así continuar la sesión con el mismo orden y proporción hasta el final, con la dificultad añadida de que el "salto" de uno a otro encajase bien musicalmente, y debiendo conjugar en ambos repertorios los temas más movidos e impactantes con aquellos más pausados y de gran contenido emocional... No hay más que ponerse a hacer esto para darse cuenta de que no es nada fácil, especialmente cuando debemos procurar mantener la intensidad musical durante todo el evento.

(c) manolo dj. Un primer diseño que quedó descartado 

     La primera batalla fue decidir con quién empezar. porque además ambos artistas tienen algunos temas especialmente indicados para “dar la salida”, pero como muchos esperaban, finalmente me decidí por Prince. Eso sí, para ir entrando en ambiente, previamente decidí usar tres tremas instrumentales (secuencia Bowie-Prince-Bowie) a modo de aperitivo...
     Ahora bien, no todo es estructurar, la fase de “escucha-elección-descarte”, se convirtió en todo un dilema, debido sobretodo a la extensa discografía de ambos. Habría que conjugar los tiempos en función de la expectativa de duración de la fiesta, pero supuse que esta limitación del tiempo había que dejarla para el final, de modo que comencé a elaborar la lista...

     A lo largo de esta tarea que tanto disfruté tuve que emplear distintas combinaciones e ir depurando opciones, por lo que llegué a elaborar hasta 6 listas diferentes. Una vez que ya supimos el tiempo del que dispondríamos en el local de Carlos, quedó amoldarnos a ello y quedó terminada la lista número 7, la última y definitiva: 111 temas que sonarían a lo largo de 9 horas...




EL APORTE GRÁFICO

     Queríamos que esto funcionase bien: el local era estupendo, la lista de temas impecable, pero faltaba una imagen impactante. Mi hermana María, excelente artista que maneja tanto las técnicas tradicionales de dibujo y pintura como las actuales digitales, se encargó de esta tarea.. Para ello preparó varios bocetos del cual finalmente, tras un trabajo delicado de ajuste y retoque, salió esta maravilla:

(c) Maria BE

     Esta sería la imagen del evento, con algunas opciones como retoques de fondo o el empleo de blanco y negro.Tanto nos gustó, que también decidimos hacer unas cuantas camisetas para nosotros y algunas para regalar a los asistentes al evento.

     A partir de aquí, quedaban otros dos asuntos. En primer lugar la decoración del sitio, para lo que plantee una lona de vinilo para hacer un fondo grande que pudiese servir de fotocall. Así quedó:

Con mi chica, junto a dos grandes amigos...

    También había que escoger unas imágenes bonitas de ambos genios para imprimir en tamaño póster, y ahí fue mi hermana Rocío la que me echó una mano. Una vez seleccionadas las mandamos imprimir en alta calidad y el resultado fue espectacular:

Una de las imágenes adaptadas al formato requerido para decorar el local.

     Por último, creé una página en facebook para promocionar la fiesta, y unos meses antes del evento comencé a añadir imágenes, videos y reportajes varios, con objeto de ir animando el evento.


LA FIESTA    

     Aquel sábado 27 de mayo desperté con la ilusión de los niños pequeños. Había que organizarse para acudir justo al mediodía al local, pues estaba previsto iniciar la fiesta a las 16´00 h (qué mejor manera de tomar un café): Llevar los elementos decorativos, material para pegar, un pequeño equipo de apoyo visual con luces de fiesta, hacer las pruebas de sonido... todo eran tareas que ilusionan a cualquiera...

Camiseta preparada el gran día...

Decorando el lugar...

Disfrutando las imágenes...

    Tras la vorágine de esas horas llegó el momento esperado, y por fin, las notas introductorias con tres excelentes instrumentales comenzó a sonar... Fue uno de los momentos mágicos.





     Con poca afluencia al principio, y tratándose de un evento tan largo, la gente fue llegando poco a poco, pero fue suficiente con la entrada de los amigos de siempre, aquellos que dieron el empujón emocional esperado. A partir de aquí solo quedaba disfrutar, saborear los temas según iban entrando (algunos muy sorprendentes por ser versiones poco conocidas), tomar algunas cervezas y dar muchos abrazos...

















     Así pasaron las horas, así sentimos que de alguna manera Prince y Bowie estaban allí, con nosotros... era como si pudiésemos agradecer públicamente por lo mucho que ellos nos dieron en su momento, una especie de "gracias y hasta pronto". Su música, esa que tantas veces nos dejó con lágrimas en los ojos, los impactos visuales en nuestras retinas que en tantas ocasiones nos dejaron embelesados, los recuerdos que venían una y otra vez... todo se revivió como en un sueño en la mejor fiesta que pudimos ofrecerles.

      Y así, como en un suspiro, llegamos a los últimos temas, esos que no podían sino acentuar el sabor de despedida; con la esperanza, eso sí, de que, como mínimo, volveremos a homenajearlos de nuevo rodeados de amigos. ¿qué tal para ese entonces el hastag #purplesoundandvision ?