viernes, 15 de mayo de 2020

Covid: desgobierno, sinvergüenzas y héroes, todo al mismo tiempo.




     Apenas llevábamos cuatro días de confinamiento. Las noticias eran tremendas, y ante lo sorpresivo de aquella situación, todo el mundo andaba sobrecogido. El número de fallecidos aumentaba estrepitosamente, ya se hablaba de precariedad de medios y los sanitarios figuraban como un blanco fácil ante el temido virus. Para colmo, cómo no, las informaciones empezaban a ser contradictorias: ya no se hablaba del Covid como de "una gripe", sino que, más bien, comenzaba a manifestarse una dura realidad: se sabía poco de la enfermedad, el ritmo de contagios era tremendamente superior a lo esperado, y la tasa de mortalidad empezaba a ser preocupante no solo entre población de riesgo, sino también entre personas jóvenes.

    Acudí con miedo al improvisado centro de donación sanguínea, pues hacía mucho que no donaba sangre y habían hecho un llamamiento generalizado ante la falta de suministros a personas muy necesitadas. La Casa de la Cultura, adornada con sus coloridos cuadros, parecía formar parte de una pesada broma, rodeado todo como estaba de camillas, enfermeros y doctores. Los espacios y salas donde antes se impartían clases de música, pintura y manualidades varias, habían sido convertidos en zonas de entrevista y desinfección a donantes, y el salón principal parecía la retaguardia de un hospital de guerra, con máquinas de extracción y cajas de plástico donde se apilaban las bolsas de sangre; todo cuidadosamente ordenado, eso sí, y a la espera de ser llevado de vuelta a los distintos hospitales de la provincia. Entre los donantes, rostros serios tras las mascarillas, y una inusitada distancia social extremadamente pulcra, motivada no ya por los consejos de los enfermeros y doctores, sino por el propio miedo al contagio en aquellos difíciles días. 


     En el transcurso de la extracción de sangre (un promedio 20 minutos), tumbado en la camilla, se podían escuchar las conversaciones de las enfermeras y demás sanitarios. Agotados por el tremendo estrés en la atención a los enfermos, con aquellos centros saturados donde los moribundos empezaban a ser inmanejables, el desplazarse a un centro de transfusión como este suponía un cierto alivio y descanso, aunque ninguno ocultaba los agotadores turnos de trabajo que tenían que cubrir, algunos hasta de 18 horas, para poder cubrir la falta de personal.



El cambio de percepción

       Las crónicas del terror formaron parte de lo cotidiano, pero con el paso  de los días las sensaciones fueron cambiando. Una vez superado el miedo inicial y vislumbrado un escenario de cierta estabilidad, los ciudadanos de a pie, trasnochados por las malas noticias y por el descalabro económico que a tantos nos está afectando, hemos querido ir haciendo preguntas y hemos querido, por derecho y necesidad, saber más; incluso, saberlo TODO.
    ¿Y qué nos hemos encontrado? Pues todos los desastres de los que ya estamos incluso hartos de hablar, gracias a la gestión de este DESGOBIERNO que nos gobierna:

      * Falta de previsión en el control de movimientos y concentración de personas a pesar de las advertencias sanitarias que advertían del riesgo de pandemia. 
      * Falta de previsión en la adquisición de medios para preparar el sistema sanitario de la mejor manera posible.
      * Ineficiente y tardía adquisición de medios para paliar el déficit de material sanitario.
      * Vergonzosa gestión económica en la compra de material de apoyo, con cifras monstruosas empleadas en los malditos y fallidos test, todo a merced de no se sabe qué clase de comisiones.
      * Irresponsable creación de comités de expertos, así como comités de comités, puesto que nadie sabe la hora que es, lo que ha generado una lenta e insegura toma de decisiones.
      * Falta de valentía política para afrontar la crudeza de los hechos, y al mismo tiempo, una vergonzosa facilidad para hipotecar cualquier decisión política, venga el apoyo de donde venga.
      * Apabullante falta de escrúpulos para aprobar de soslayo, en cualquiera de los consejos de ministros, la creación de nuevos cargos en cualquiera de los espacios de esta vasta administración, refugio seguro para pago de favores.
      * Falta de coraje para abordar con determinación unas medidas económicas que ayuden a paliar el desastre que viene...
     * Favoritismos políticos en la elección de zonas de desescalada.
      * Selección de "expertos" anónimos para las más delicadas cuestiones.
         
     ¿sigo?

    Como empresario, me cabreo por el daño económico tremendo que va a traer todo esto, y la pregunta del millón es: ¿Era necesario el confinamiento? SÍ, PERO MUY CONTROLADO EN EL TIEMPO, dosificado de forma precisa. Y ¿qué se necesita para ello? UN RIGUROSO Y MASIVO PROGRAMA DE TEST, ESOS QUE NUNCA ACABAN DE LLEGAR, QUE SUELEN SER DEFECTUOSOS, Y QUE ADEMÁS SE ESTÁN PAGANDO A PRECIO DE ORO.


      Pero en fin, si hay algo que aún me duele más, es la FALTA DE VERGÜENZA EN BURDAS MANIOBRAS DE DISTRACCIÓN, ocultando el luto y las honrosas muestras de duelo, a cambio de interminables horas de "aplausos y homenajes" (a los que me sumo por agradecimiento a los verdaderos HÉROES de esta crisis, pero sin formar parte de un acto propagandístico programado y, sobre todo, sin olvidar el resto); todo ello además ambientado en distintos formatos del tremendo coñazo del "Sobreviviré", lo que convierte todo este reguero de  muerte (SÍ, DE MUERTE), en una pantomima circense.
                 
      En fin, esto es lo que tememos, y que nadie se precipite en juicios políticos. Ya puse bien a caldo la gestión del Partido Popular hace años cuando la vergonzosa corrupción inundó sus filas hasta las trancas; me gusta defender ideales, no símbolos o partidos, y si ninguno de los que hay vale lo que debiera, con mayor motivo que nadie me pida ahora compasión con quienes tienen la RESPONSABILIDAD en esta gestión.
      Será que esto ya forma parte del sistema decadente y la regeneración política ya no tiene remedio, tal vez porque el planteamiento de partida sobre el acceso a la política es absolutamente erróneo. Siempre he sostenido que la política debe estar bien pagada, precisamente para que la vocación de servicio pública sea suficientemente atractiva a quienes tienen capacidad acreditada, pues la inmensa mayoría prefieren el emprendimiento empresarial o la contratación con empresas de alto nivel.

      Pero visto lo visto, sumidos en el teatro político actual...¿Aprenderemos la lección aunque sea habiendo pagado tan alto precio? Habrá pues que empezar a dejar de pasar whatsapps y salir a la calle... con educación, con firmeza, sin complejos y sin miedo. Pero salir...  
            Es la hora.

4 comentarios:

  1. visto desde lejos no se puede entender como hicieron las cosas tan mal. Se que los hechos se sucedieron más rápido ahí y puede ser una excusa pero por lo que escribís no lo tienen muy claro el como manejarse.

    Lo que no está en discusión es el confinamiento. Los países que reaccionaron tarde o hicieron la vista gorda y esperaron por motivos económicos están muy grave: Inglaterra, Brasil, EEUU, Chile incluso.

    No se puede anteponer lo económico a la salud, nunca. La economía resucita, la gente no. Suerte con la situación entonces amigo.

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    1. Claro amigo, el confinamiento es la única manera de intentar detener el contagio. Y además es efectivo a pesar de los daños colaterales. El asunto está en que, de haberse decretado tan solo una semana antes, se estima que el nivel de contagio habría sido un SESENTA por ciento inferior, es decir, una barbaridad. Y ya había recomendaciones muy serias aconsejándolo. Y por otro lado, la eficacia de un sistema rotundo de test es precisamente la gran fuente de información necesaria para tomar decisiones importantes sobre el manejo de toda la situación. Y no hubo ningún tipo de previsión en ninguno de estos temas, y todo lo demás....
      La complejidad de la situación es obvia, pero ante grandes problemas hay que hacer grandes inversiones de ingenio y voluntad política... pero de verdad.

      Espero que todo sirva al menos como ejemplo de lo que no hay que hacer...

      Abrazo y a cuidarse!!!!!!!

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  2. Hola Manolo, he visto y escuchado duras críticas por todas partes del mundo. Incluso a las medidas que se han tomado acá. Nuestro gobierno que defendió la salud ante todo está haciendo todo lo posible para combatir a la oposición y los medios hegemónicos. Por ahora vienen resistiendo, pero las presiones son muchas y la cosa recién se está empezando a poner fea ahora por acá.
    Opino muy similar a JLO. Las evidencias lo demuestran.
    Económicamente seremos de los países más perjudicados, pero estoy orgulloso de lo que venimos haciendo.

    A uds. lamentablemente les estalló la bomba de repente, tenían muy cerca el punto de conflicto y los intereses y poderes allá son mayores.

    Espero todo pase pronto, veo que vienen mejorando
    Abrazo gigante
    A seguir cuidándose!

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    1. Creo que se ha gestionado mucho mejor en Argentina, pues se anticiparon bastante y eso es un plus tremendo. Mucho ánimo y mi abrazo desde aquí, seguramente el tema allí será más leve. Cuídense!!!

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