viernes, 21 de agosto de 2020

Purple Rain: Redescubriendo a Prince en los directos.





      Nunca me imaginé escribiendo una entrada sobre Purple Rain. Me refiero a la canción en sí, pues el álbum y la película lo merecen de sobra. ¿Entonces?... Bueno, lo que ocurre es que los que somos muy, muy fans de Prince, normalmente no tenemos a esta canción estre nuestras predilectas, pese a que esto pueda extrañar a muchos. Sí, ya sé que es la canción bandera, el primer y fácil recurso para quien no tiene ni idea sobre la magnitud de la obra de Prince, y tal vez por eso siempre ha sido una segunda opción en mis reproducciones de su música.
    Diseccionando el tema en sí, diremos que se trata de la típica balada de rock con estructura bien definida y letra romántica, colofón perfecto de la película a la que acompaña y digno final para el fabuloso lp. La ejecución vocal se desarrolla en un plano natural, sin falsete, y a nivel instrumental destaca magistralmente un precioso solo de guitarra marca de la casa (sin duda la mejor parte del tema).
     Como canción legendaria híper conocida, se ha abusado tanto de ella, que ha adquirido ese estatus de himno popular que se debate entre lo grandioso y lo patético, y es que a veces las cosas se estropean un poco con tanto manuseo... además de generar inconscientemente un encasillamiento que parece ridículo en alguien con tantísimo espectro musical.



     Cierto que a nivel popular también llegó a ser imprescindible en los conciertos en directo, formando parte de la todas de las giras desde 1984... hasta que el mismo Prince se hartó también de interpretarla. De hecho, tras el cierre espectacular de la Superbowl de 2007, él mismo alardeó de que nunca más volvería a tocarla, pero en los bises de su última gira antes de su muerte (Piano and microphono 2016), aparecía como una de los favoritas de sus fans.


RECORDANDO EL CONCIERTO DE SYRACUSE

     En mi caso, tras mucho tiempo sin escucharla, volví a interesarme por este tema con la edición reciente del concierto de Syracuse, el cual vi hace muchos años en vhs, y del que recordaba una versión muy especial de Purple Rain. Y así hace unos días, con cierta expectativa comencé a recorrer sus casi 18 minutos en directo sorprendido por la rapidez con la que mi cerebro iba reconstruyendo cada secuencia musical después de tantos años. Y tengo que admitir que disfruté de lo lindo.

     Y... ¿qué es lo que hace de esta versión algo tan especial? Pues tal vez la intensidad de la ejecución por parte de Prince, sin duda por que él ya era plenamente consciente de la dimensión que estaba tomando su proyección internacional, especialmente tras el éxito de la película y sus posicionamientos en lo más alto de las listas de ventas. 
      Efectivamente, al siempre efectivo papel que desarrollaron sus bien adiestrados músicos (Wendy luce genial en el acompañamiento de guitarra), se le suma una intensidad desmesurada en la interpretación vocal de Prince, agregando a la vorágine del entusiasmado público, un segundo y rotundo solo de guitarra con el que nadie contaba. De modo que, ciertamente, la extensa interpretación está bien justificada.




LA CÉLEBRE INTERPRETACIÓN EN LA SUPERBOWL

     El papel de esta canción en los directos, claro está, fue muy bien aprovechando por Prince para hacer de esta parte de los conciertos todo un ritual de masas que encajaba de maravilla con la proyección mediática que siempre indujo este tema, por lo que él fue también artífice de esta esta etiqueta de “himno”, recurso inmediato y cómodo en toda circunstancia informativa. Todo esto de alguna manera preparó el desarrollo de la clásica retransmisión de la Superbowl en 2007, donde Purple Rain tuvo probablemente la más espectacular interpretación posible, auspiciada por la intensa lluvia que no cesó de caer en todo momento. 
     Repasando el otro día el evento, encontré un precioso vídeo que recoge toda la tensión que iban viviendo los técnicos y managers del artista en las horas previas al evento, pues la lluvia había comenzado a caer torrencialmente y todo indicaba que estaría diluviando a la hora del número de Prince. En primer lugar había que ver de qué manera encajaba en asunto el mismo Prince, al que todos tenían un tremendo respeto pues había sabido ganarse fama de exigente en todos los aspectos técnicos y artísticos que acompañaban la puesta en escena de sus espectáculos. En segundo lugar, había también que manejar una emisión en directo con lluvia, incómodo invitado a tener en cuenta y que incidía, sin duda, en aspectos como la iluminación o la misma seguridad en el escenario (alto voltaje eléctrico, riesgo de caídas de músicos y bailarines, reacciones imprevisibles del público, etc...).
      Como no podía ser de otra forma, los genios como Prince tienen siempre un toque de gracia para convertir todos estos elementos en condicionantes a favor, de modo que el tipo supo darle la vuelta a la tortilla y, empapado hasta los huesos, disfrutó como loco y transmitió toda esa energía a técnicos, músicos y público. El evento, elevado a la categoría de grandioso, quedará en los anales de la mítica celebración de la Superbowl como uno de los momentos cumbre.
  
      En fin, me he animado a retomar algunas otras grabaciones en directo antes de volver, presumiblemente, a dejar en hibernación a Purple Rain otra temporada; ya sabéis, esto de escuchar música es así, tiene sus ciclos. Pero eso sí, nunca olvidaré otro momento cumbre que pude vivir en directo en el famoso concierto de Marbella del 98, en el que Purple Rain batió récords con... TRES solos de guitarra: ¡éxtasis señores!



     

6 comentarios:

  1. Ese concierto lo grabé de la radio en casette (?) y lo escuchaba siemrpe así que también me lo sé de memoria. El problema era que no es muy "escuchable" sin ver la actuación porque tiene largas partes que se estiran los temas y se hace monótono. Mi parte preferida siempre fue la versión también bastante extendida de When Doves cry.

    Pero hablemos de Purple Rain que es el tema de la entrada! Yo tampoco la soporto jaja y les pasa lo mismo a los fans que conozco. Es que ni siquiera esa canción representa a su música, a su estilo, no tiene nada que ver. Si no tuviese ese solo final sería hasta irritante. Pero lo tiene así que se salva del incendio.

    Me gusta leer y comentar entradas de Prince, no se ven muchas en los blogs ja... abrazo purpúreo primo!

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    1. Guauuuu, en casete!!!! Eso me recuerda a la retrasmisión del Lovesexy Tour desde Dormund, que fue retrasmitida a toda Europa en el 88 u 89 y que grabé también en casete y en Vhs.
      Con Purple Rain, en mi caso, quedé ciertamente deslumbrado en las primeras escuchas, pero luego el tema fue rápidamente arrinconado conforme fui conociendo más y más la obra de Prince, aunque el solo de guitarra es genial (más por Prince que por otra cosa, si fuese un tema de cualquier otro artista tampoco le habría prestado atención a esa guitarra). jajaja...
      Abrazo máster!!

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  2. Si alguien sabe de Prince es JLO y ya comentó ¿Qué puedo decir yo?... Si ! Puedo decir algo. Felicitaciones, porque hoy 23 de agosto, se cumple un año más de esta "olvidada" y "obsoleta" red social blogger, que comenzó en 1999.

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    1. Sin duda jlo domina como nadie el tema Prince!! Y respecto a blogger, pues entonces estamos de enhorabuena!!! Fuerte abrazo Ali!!

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  3. Yo quedo como un 0 a la izquierda en todo esto.
    Por suerte JLO es el embajador de temas Prince en Argentina.

    Abrazos a los tres !

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    1. Así es Frodo!! él es el embajador, jajaja! Fuerte abrazo!!

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