martes, 2 de enero de 2018

Spinetta. 2 de Enero.

     El 1 de enero siempre es día de resaca. Para muchos, resaca literal, después de una nochevieja movidita; para otros, entre los que me incluyo, tal vez no haya habido mucho alcohol, pero aun así, no es por lo general día de madrugar. Y habitual viene siendo, por cierto, que al desparrame festivo del día 31 le continúe al día siguiente algún encuentro familiar o de amigos, a fin de cuentas estamos celebrando un año nuevo.

     De modo que, al menos para mí, el día 2 de enero ya sí es hora de poner lápiz sobre el papel y trazar las líneas maestras de lo que "queremos/esperamos/debemoshacer" en los doce meses que se vislumbran en el horizonte. Y tengo que decir que, aunque en mi concurrida vida familiar apenas gozo de unos minutos de quietud para tal menester, esa planificación a gran escala del año recién estrenado constituye un momento que disfruto de forma especial.

      El día 2 de enero ya sí es posible madrugar, o al menos se levanta uno más descansado. El día 2 de enero se disfruta mejor esa nueva mañana (acaso sean las mañanas el momento más sublime del día), y se tiene la plena conciencia de que hay mucho que poner por nuestra parte para que la marcha del nuevo año sea lo que queremos que sea. Dejemos los acontecimientos fortuitos al margen, no los usemos como excusa, pues lo que haya de venir llegará irremediablemente. Es hora de marcar (marcarnos) las pautas, de fijar con inteligencia y humildad, no tanto objetivos a alcanzar (me niego a ver la vida como una empresa), sino más bien aquellos senderos por los que queremos que discurran nuestras acciones, nuestros gestos, nuestra forma de entregarnos y, por qué no, nuestra forma de amar...

     Luis Alberto nos lo sirve en bandeja. Nos recuerda que, en una mañana clara, en el mirar del día, es fácil comprender aquello que de verdad importa y a lo que hay que dar prioridad.

     Es hora de quemar las falsas promesas, hoy es temprano, hoy comienza el 2 de enero...

4 comentarios:

  1. "Que no falte nuestro querido Spinetta" me dejó el 03/01 el amigo Borgo entre los comentarios.
    Que no falte nunca, en todo el año no puede faltar.

    Abrazo Manolo.
    Feliz año!

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    1. Yo diría que, en toda una vida, no puede faltar....
      Gracias Frodo, fuerte abrazo!!

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  2. Comenzaste el año recordando a alguien, como yo 👌...

    Spinetta, como no recordarlo... Que este año sea todo lo que esperas... Abrazo grande 🙋

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    1. Gracias primo, Spinetta siempre presente. Y de este año espero cosas buenas, tal vez el fruto de un 2017 muy trabajado, Dios dirá... Fuerte abrazo!!!

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