España-Argentina: la gran final.
No soy un gran especialista en deportes, pero una final como esta no podía perdérmela. España llegaba para enfrentarse por el oro con la selección argentina. Mi país, junto a mi nación hermana por excelencia, siempre conviviendo a la par en este corazón inquieto, me daban una tremenda alegría al ofrecerme la final más deseada. Siempre ha de haber un favorito en todo, pero ciertamente tener un rival como Argentina es un regalo, especialmente cuando este equipo ha librado un campeonato extraordinario desbancando en el camino a gigantes del baloncesto como Francia o Serbia. España llegaba perfecta a la final, pletórica por acariciar el que podría ser su segundo campeonato mundial, y como llegó, jugó. Jugadores de vanguardia que brillaron de una forma especialísima (ya sabemos que Ricky y Marc Gasol fueron laureados por ello), pero en medio de un equipo a un nivel tan alto que incluso esta supremacía quedaba algo eclipsada por el brillo del conjunto....