Spotify no se equivocaba…
Los reproductores mp3 me parecían una auténtica maravilla, pero obviamente comenzaron a pasar página cuando llegaron las plataformas de streaming, hoy tan populares; y aunque en mi caso tardé un poco en dar el paso, una vez dado ya fue irreversible. La comodidad y el acceso a “casi todo” suponen un tremendo aliciente a un melómano como yo, y ya han pasado unos tres años desde que Spotify se convirtiera en un buen compañero de viaje. Lo que no recordaba es que este tipo de interacciones suponen una fuente de datos valiosísima que no se escapa a los gigantes de la información, y claro está, de tanto conocer a sus suscriptores, al final de cada año la plataforma realiza una curiosa compilación dirigida a sus felices usuarios, la cual en mi caso me sorprendió… solo en parte. El “informe” bien documentado y cargado de imágenes, discurre con un fondo musical familiar, como no podía ser de otra forma, compuesto por los pr...